Encuentro
Regional CEAAL-Centroamérica
En el marco del
"Encuentro Regional
de Evaluación Intermedia del Cumplimiento de las Metas e Dakar y Articulación
con los Gobiernos"
31 de agosto y 1 de septiembre de 2005 San José , Costa Rica
I. Ponencia de Abelardo Morales, Sociólogo y Coordinador del Programa de Investigación de FLACSO.
" La Región Centroamericana y los Movimientos Sociales”
Muchas gracias a ustedes por su presencia. En este tema voy a tratar de enfocarme desde una posición académica en la valoración de algunos elementos que tienen que ver con la dinámica de los movimientos sociales en la región y digo desde una perspectiva académica, para no ubicarme desde la perspectiva de los movimientos sociales, creo que conviene más hacer unas afirmaciones distantes, que ustedes pueden compartir o no, pero yo creo que pueden servir como insumos o como elementos para una reflexión en torno de qué son los movimientos sociales, el papel que están desempeñando en la coyuntura regional, inclusive nacional y local en la región centroamericana y también valorar un poco perspectivas a futuro.
En primer lugar quiero cuestionar como parte de las afirmaciones que creo que son necesarias para identificar hoy en día a los movimientos sociales en la región, el concepto de región, precisamente, ¿Qué es la región centroamericana?
Si nos pusiéramos a discutir qué entendemos cada una o cada uno por el concepto de región no nos vamos a poner de acuerdo porque realmente se podría definir a Centroamérica como región desde muy diversas perspectivas. La regionalidad centroamericana no ha permanecido impasible a lo largo del tiempo y de la historia. Básicamente en los cinco siglos posteriores a la presencia imperial europea en esta región que marca un proceso de conformación de los contornos de la región en esta área del mundo, nos damos cuenta que estos territorios han transitado por diferentes contextos históricos y geográficos que inclusive se han superpuesto entre sí. Muchas veces no necesariamente como etapas sucesivas entre unos y otros.
Esto ha marcado distintos momentos y sobre todo la formación o la construcción de distintos arreglos socio-espaciales que han tenido que ver con la dinámica económica, con la dinámica política, con la dinámica cultural y con la imposición de nuevas formas de fragmentación y de segmentación de los territorios así como la relocalización de los procesos sociales, no solamente de los procesos de producción, sino de los procesos productivos, procesos culturales y simbólicos también. Aquí es determinante en el comportamiento de los actores sociales que han estado presentes en las distintas dinámicas sociales, económicas y socio políticas en esta región. No es suficiente entender la región centroamericana como la sumatoria de 7 o 6 o 5 espacios socio territoriales porque hasta en eso no estamos de acuerdo; si todos los territorios que forman el istmo centroamericano forman parte de la realidad centroamericana, es insuficiente el agregado de los territorios nacionales como criterio de definición de la región porque deja por fuera otras formaciones territoriales que no solamente han tenido una presencia histórica sino que siguen manteniendo hoy en día una enorme vigencia por encima y por debajo de las fronteras nacionales establecidas.
Dicho eso, paso a un segundo tema en relación con las transformaciones más recientes que se han dado en este contexto de la regionalidad que creo que es un contexto a tomar en cuenta en el análisis de los procesos sociales, en el análisis de las dinámicas sociales y socio-políticas, y por lo tanto también en el comportamiento de los actores y movimientos sociales en la región.
La etapa más reciente sería la que forma parte el momento que hoy en día estamos experimentando en la región. Se ha caracterizado por la transición desde el periodo de crisis y de conflicto armado, a un período que yo denominaría marcado por la imposición de un nuevo modelo de desarrollo y de la restauración hegemónica y de un periodo de dominación democrática en el área. Luego una segunda característica es que ese modelo de desarrollo está centrado en un conjunto de nuevas actividades económicas que marcan una transición o una superación del modelo productivo anterior que estuvo centrado fundamentalmente en la producción agrícola, industrial y en el comercio, a una nueva etapa marcado por la presencia predominante aunque no exclusiva de al menos de 4 actividades económicas de punta:
Lo que caracteriza a estas actividades a diferencia de las actividades del modelo anterior, en lo que radica su novedad es en la forma en que estas actividades se vinculan con la producción global. Diciéndolo en otros términos, estas son actividades que tienen una característica diferente a las anteriores que estaban basadas en modelos de acumulación nacional; éstas actividades a diferencia de las anteriores, están basadas en un modelo de acumulación transnacional y particularmente se caracterizan porque están sustentadas en los esquemas de acumulación flexible que predominan hoy en día en los procesos de producción y en los encadenamientos productivos a nivel trasnacional y a nivel global.
Tercera característica del contexto es que aparte de la transición del modelo de desarrollo. También ha habido un modelo socio-político que ha estado caracterizado por la restauración de los mecanismos de dominación y que se caracteriza de la transición de los sistemas agrarios oligárquicos autoritarios y militares, a un ámbito de dominación, basado en las formas de regulación de nuevas élites regionales que se caracterizan por ser élites cuyo poder económico ya no está sustentado en las actividades del modelo anterior, sino, que está sustentado en las actividades del nuevo modelo, incluyendo a todas, inclusive las remesas familiares.
El poder económico de estas nuevas élites está sustentado en el control que han hecho sobre las actividades de punta del nuevo modelo económico incluyendo el sistema financiero pero además por su articulación regional y transnacional con otras élites o sea la constitución de élites regionales, de sectores del capital pero también de élites de poder económico y político que tienen una configuración regional pero además están articuladas transnacionalmente.
Siguiendo los conceptos de William Robinson, se puede señalar además que estas élites están articuladas no solamente a la formación de nuevas clases transnacionales sino también al establecimiento de nuevos mecanismos de dominación de escala transnacional, por ejemplo los mecanismos de dominación establecidos a través de las políticas del Fondo Monetario, del Banco Mundial y de los organismos financieros internacionales, fundamentalmente.
Esta recomposición de la estructura de dominación en Centroamérica se da al mismo tiempo que se produce una recomposición de la hegemonía de los Estados Unidos en la región, que tiene una expresión política con la re-instalación y la legitimación electoral en las estructuras del poder de aliados confiables a la política e intereses norteamericanos y que a tenido dentro de sus expresiones más claras la perpetuación, por ejemplo, del Partido Arena desde antes de la finalización del conflicto armado y una apuesta riesgosa que han hecho los Estados Unidos en favor del Partido Liberal en Nicaragua y de algunas formas de recomposición de liberalismo nicaragüense y en los otros países el mantenimiento de los mecanismos de transición y de reemplazo de fuerzas políticas entre partidos confiables a los intereses norteamericanos .
Esta recomposición ha tenido una expresión económica que primero se dió en los procesos de Ajuste y Reforma Estructural en las economías centroamericanas fundamentalmente, desde los años 80 pero con mayor intensidad en los años 90 y que llevó a procesos de privatización y de fortalecimiento de esas nuevas élites en Centroamérica, que hoy en día tiene su expresión más clara en la firma de los acuerdos entorno al Tratado de Libre Comercio entre los países de Centroamérica, República Dominicana y los Estados Unidos .
Es una recomposición que tiene una expresión ideológica a partir de la penetración cultural fundamentalmente simbólica en medios de comunicación, pero sobre todo en las formas de consumo del modo de vida norteamericano en nuestros países y además una recomposición estratégica que tiene que ver con el rediseño de la política de poder y los intereses estratégicos de los Estados Unidos en esta región en torno a los ejes relativos al narcotráfico, control migratorio y el terrorismo. Esta re-instalación de la hegemonía norteamericana en Centroamérica se dio al mismo tiempo de una recomposición de la hegemonía norteamericana a nivel global.
Estos procesos se han dado en un momento en que también se marca una transición estratégica en el papel y el desempeño de las fuerzas de cambio en la región. Esta transición estratégica, de alguna manera se ha manifestado en una declinación ideológica y orgánica de los movimientos políticos principalmente de los movimientos políticos de cambio y que de alguna manera, y este es mi punto de vista, creo que en el largo plazo se ha presenciado de alguna forma, como una derrota estratégica de los movimientos de cambio en la región, derrota en el sentido de que las fuerzas de cambio se han tenido que reacomodar a este patrón de dominación que describía anteriormente, y su expresión evidencia la capacidad que tienen estas fuerzas de contrarrestar el modelo; no ha sido suficiente.
Esto se ha acompañado de un proceso de dispersión y desmovilización de la base social de lo que fueron los movimientos y los procesos de transformación en Centroamérica: O sea, ha habido un debilitamiento orgánico de la base social de los procesos de cambio y de las fuerzas políticas ancladas en la base de los procesos de cambio en la región.
Esto explica en buena medida lo que ha sucedido en la región, lo que ha pasado ha tenido que ver con un fuerte reacomodo no solamente de la estructura del poder, sino también de los elementos propios de la base social. Esto no es un proceso inducido por una mano invisible o por una voluntad que se podría interpretar a partir de una versión maniquea, sino que ha tenido que ver estrictamente con una transformación de los escenarios sociales. Los escenarios nacionales y locales se han transformado, como decíamos se ha transformado la naturaleza de los regímenes políticos, han cambiado las condiciones del desarrollo económico por lo tanto, han emergido nuevas formas de relación socio productiva, por lo tanto ha cambiado el papel y el perfil de cada uno de los elementos de los sectores articulados al proceso productivo; las contradicciones sociales revisten hoy en día nuevas características, esas contradicciones no son solamente las contradicciones a partir de los esquemas redistributivos, no tienen que ver sólo con la diferencia de ingresos, con la diferencia de oportunidades en la estructura socio económica de ingreso, sino también, las contradicciones sociales tienen que ver hoy con una naturaleza más diversa y heterogénea de la estructura social que implica contradicciones que tienen que ver con la edad, con el género, origen étnico e inclusive la posibilidad de expresar y de tener el derecho de cumplir expectativas individuales o expectativas colectivas. Tiene que ver inclusive hasta con preferencias de orientación sexual y orientación religiosa o de otro tipo.
Por lo tanto hay un proceso de diferenciación complejo de la estructura social y también nuevas condiciones ideológicas y culturales en las cuales se mueve la población o sea hay un nuevo momento en el desarrollo del hábitus cultural del pueblo que tiene que ver con el impacto de la sociedad de la información, que por más distante que esté la población de las posibilidades de la tecnología de la información, esa distancia o esa imposibilidad de acceso al control de los recursos de la sociedad de información, no quiere que decir que la gente este al margen; por lo tanto el efecto cultural de esta nueva etapa de desarrollo no llega inclusive, a los sectores más aislados.
Esto tiene que ver con una transformación de los hábitos de consumo y de los patrones de relación social e inclusive las relaciones interpersonales ya no solamente entre grupos sociales, entre comunidades, sino también al interior de las familias y al interior de los pequeños grupos. No solamente se ha transformado la estructura macro social de nuestras sociedades sino que también se han transformado hasta los núcleos básicos de organización de la vida social que tiene que ver con la comunidad y la familia.
Otra característica importante es que hoy también la población tiene es la posibilidad de estar en contacto con el exterior. Precisamente para una importante masa de la población centroamericana el contacto con el exterior es parte de su sobrevivencia, ya no es solamente la élite política y la élite económica la que podía viajar a los Estados Unidos, la que podía recibir recursos e información desde ese país, sino que hoy en día, desde las comunidades indígenas, los pueblos rurales hasta los barrios urbanos tienen bastantes segmentos de su población que dependen de este contacto cotidiano con el exterior y fundamentalmente con el norte.
En relación con el tema de los movimientos sociales, voy a decir como referencia que hay una discusión reciente en torno a qué se entiende como movimientos sociales y cómo entenderlos. Hay un debate desde distintas corrientes, de alguna discusión recupero la afirmación de que ya no podemos seguir definiendo y analizando los movimientos sociales según los parámetros tradicionales y sobre todo a partir de los parámetros que tienen que ver con esquemas redistributivos o estructuras sociales relativamente inflexibles . Ha habido cambios en el contexto pero también ha habido cambios en la naturaleza propia, en el funcionamiento, en el desempeño y conformación de los movimientos sociales. Creo que de la discusión se puede recuperar una serie de elementos en torno a la necesidad de superar las visiones deterministas que señalaban que las características del movimiento social dependían de la estructura o de las características del contexto y recuperar que los movimientos sociales son un objeto en si y que tienen vida a partir de una dinámica propia que no necesariamente depende de condiciones externas. Entonces los movimientos sociales se constituyen en esa interacción entre la dinámica interna del órgano social y las características de la estructura o del contexto con el cual interactúa, estructura de la cual forman parte también otros actores y otros movimientos sociales. En ese sentido se llama un poco la atención a la necesidad de prestar atención, valga la redundancia, a otros aspectos como por ejemplo, los aspectos culturales, los aspectos simbólicos e inclusive los aspectos motivacionales, aparte de aquellos que tienen que ver con la caracterización socio-económica, socio- política de los actores.
Hay un conjunto de dimensiones que son tanto objetivas como dimensiones sujetivas que tienen importancia en la dinámica de los movimientos sociales. Las condiciones objetivas no son necesariamente o exclusivamente las condiciones de la estructura y las condiciones subjetivas ya no son las del proceso socio político que orienta o las fuerzas sociopolíticas o el tema de la conciencia de clase. También hay una cierta llamada de atención a pensar que los movimientos sociales no solamente actúan, se desarrollan y se desempeñan siguiendo un fin racional que tiene que ver con la conciencia de clase o con la conciencia de género, o con la conciencia étnica en sí, sino que hay un conjunto de otros elementos en la base de la dinámica de las fuerzas de los actores e inclusive de los individuos.
Por último me quiero referir al caso de los movimientos sociales en la región centroamericana. Tenemos una mayor diversidad de actores sociales dado que hay una mayor diversificación de la estructura social que tiene que ver con la aparición de formas muy heterogéneas y distintas de relación entre actor social y estructura social. También de formas muy diferentes de relacionamiento de actores sociales entre sí y una diferenciación de las lógicas de acción.
Las lógicas de acción que tienen que ver con no solamente con la búsqueda de la transformación social o la defensa de intereses con una visión estratégica sino sobre todo con lógicas de acción que surgen de la existencia del riesgo; justamente muchos de los comportamientos sociales ya no son comportamientos frente a un adversario o frente a un enemigo de clase sino que son comportamientos sociales que tienen que ver con el enfrentamiento del riesgo, y no estoy hablando del riesgo natural, más bien del enfrentamiento del riesgo en todo su sentido y que nos lleva a la constitución de movimientos sociales para hacerle frente a la vulnerabilidad .
También un conjunto de lógicas de acción que tiene que ver con la emergencia de nuevas formas de conflicto, ya no hay solamente conflicto social, conflicto de clases sino que ahora tenemos conflicto ambiental, conflicto étnico, conflicto de género. Creo que un elemento muy importante que está llevando a la conformación de formas de acción colectivas que tienen que ver con las lógicas de la reproducción social y fundamentalmente centradas en las estrategias de sobrevivencia. Pueden tener una fuente impulsora mayor, las estrategias de sobrevivencia que la conducción ideológica de un movimiento social por parte de una fuerza política orientada hacia un determinado fin político. Esto está también asociado con otro elemento y es el de la nueva espacialidad de las formas de acción social y por lo tanto una nueva espacialidad de las formas de movilización de la acción colectiva y de los movimientos sociales.
Los movimientos sociales ya no se constituyen como fuerzas nacionales estrictamente sino que hay movimientos sociales que tienen una naturaleza estrictamente local o estrictamente micro regional o bien la aparición de formas de acción trans - fronterizas, formas que transcienden no solamente los esquemas de identificación sino los espacios, el determinismo geográfico de los espacios nacionales y esto de alguna manera está llevando a una transformación del concepto de la localidad, del concepto del estado nación y del concepto de región desde la acción de los movimientos sociales y de las fuerzas sociales .
En Centroamérica tenemos una dinámica de las formas de movilización que tienen que ver con la sobrevivencia, otras que tienen que ver con la resistencia y otras que tienen que ver con las estrategias de transformación. A veces es muy difícil identificar en un movimiento social cuál es la orientación predominante en el accionar de los individuos y en el accionar de sus miembros porque a veces lo que uno encuentra es que las tres lógicas de acción están presentes al mismo tiempo o sea, en la lucha diaria hay una forma de resistencia pero también esta forma de resistencia puede entrañar una serie de elementos capaces de provocar transformaciones y rupturas en el orden social, esto está llevando a una transformación de las estructuras orgánicas de las organizaciones y de los movimientos . Se pasa por ejemplo, de formas organizativas tradicionales a la constitución de frentes y de redes o de redes de acción donde las redes no necesariamente tienen una conducción racional y una conducción lógica a partir de una dirigencia que le da sentido al movimiento sino que la red cubre un espacio de confluencia, de negociación e inclusive de conflicto; esto de alguna manera está llevando a un rediseño y cuestionamiento de las formas de dirección política e ideológica; ya no es suficiente la dirección de las vanguardias.
No es que los movimientos en red no tengan dirección sino que están apareciendo nuevas formas de dirección, de orientación y de nuevas formas de acuerdo de acción política en los movimientos sociales que no los podemos entender si los analizamos a partir de un paradigma clásico o tradicional.
Es muy claro que hay, hoy en día mayor diversidad de intereses. Es mayor la posibilidad de disentir dentro del movimiento social y creo que esto marca una diferencia con el modelo anterior donde la capacidad de disidencia era más limitada, no solamente se puede disentir dentro de organizaciones sino que individualmente se puede disentir de la organización; esto tiene que ver con el papel del sujeto individual y del sujeto colectivo en la conformación del movimiento social. El sujeto individual hoy en día cuenta.
La diversidad de intereses tiene que ver también con la diversidad de factores, inclusive con los factores motivacionales o sea tenemos que tener en cuenta en el análisis de los movimientos sociales muchos elementos de la psicología social pero también de la psicología individual. Los movimientos sociales no los podemos analizar desde perspectivas psicológicas tradicionales o perspectivas antropológicas o políticas sino que hay que desarrollar estrategias cognitivas para entender e interpretar que son los movimientos sociales, sus formas de acción y para entender sobre todo los factores motivacionales que están en su dinámica.
Es importante señalar que en el caso centroamericano, buena parte del análisis de los movimientos sociales hay que llevarlo al análisis de la estructura social, de la estructura de poder a la dinámica interna de los movimientos sociales propiamente, de las organizaciones y de los actores pero también hay que valorar cuál es el papel de las fuerzas externas a esos movimientos y de otras fuerzas.
Hay una discusión todavía entorno a la relación entre movimientos sociales, organizaciones sociales y partidos políticos, también en la relación de los movimientos sociales y el Estado sobre todo en la medida en que la naturaleza de los regímenes políticos ha tenido algún grado de incidencia en las características que el accionar social tiene en la región. También es importante valorar el papel de otras fuerzas externas a los movimientos, a los Estados y en particular de algunas estrategias impulsadas por programas de la cooperación internacional hacia organizaciones sociales y movimientos sociales que en algunos casos han introducido lógicas de funcionamiento que tienen que ver más con las necesidades y prioridades de las agencias de cooperación y las exigencias que éstas tienen hacia sus países de origen.
Para dar una definición académica de los movimientos sociales, diría que son expresiones de acción colectiva que se caracterizan por lo siguiente (no en orden jerárquico):
Gracias.
Algunas acotaciones posteriores a la intervención
- E.E.U.U. continúa siendo una superpotencia con un proceso de declinación
relativa de su poder.
- La relación partidos políticos y movimientos sociales es cada día más
contradictoria. Los sujetos a veces trascienden la dirección política del
mismo movimiento.
- Se dan una serie de formas de radicalidad en la acción social y política
que tienen que ver con la amplitud de razones de integración y la necesidad
de alianzas amplias.
- La presencia de actores religiosos trae, más allá de una conciencia
política, la introducción de una ética, referida al comportamiento individual
y al grado de compromiso.